Las prosas en mi cuaderno; después de haber perdido la mitad del sentido de la vista y casi toda mi cordura, evidencio mi lado más enfermizo e idílico en tiempos de guerra.
domingo, 15 de marzo de 2020
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Guardo la esperanza de que algún día todo cambiará, que todo aquí se transformará en ago parecido a la felicidad, quizás solo conmigo misma, pido solo no esperar nada de nadie, no confiarle nada a nadie, sentirme y tenerme únicamente para mí misma, porque un hombro de soporte para llorar no sirve, si luego cuenta cada una de las lágrimas que allí lloraste, pero tengo misma manos, para secarme el rostro y seguir adelante.
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