jueves, 10 de octubre de 2019

Viejos amigos


Mira hasta donde hemos llegado, querido amigo.
Discúlpame que te diga querido, sé que piensas que son estupideces, que soy muy sensible, pero permíteme decirte que te quiero.
Y es que enumerar todas las cosas que hemos pasado juntos me llena los ojos de lágrimas, desde la primera vez que mis manos pequeñas y frías estrecharon tus manos, y empezamos a andar por el mundo como dos locos errantes, viviendo rápida y desmesuradamente; las tardes jugando pelota, meternos cabe, mentarnos la madre y ser hermanos luego de tomarnos una gaseosa al finalizar la pichanga, siempre sucios, con la ropa rasgada, sudando y llenos de tierra.
Las bromas, las fiestas, las caminatas interminables, tus historias sobre Sonia, Raquel y Sofía, te recuerdo hablándome de Clara, y se cuenta desearías volver atrás para pedirle perdón por lo huevón que fuiste con ella, supe cuando tu cordura se fue a límites al enterarte que era feliz con alguien más, y como fuiste un completo imbécil con ella cuando te la volviste a topar, triste, frágil y delgadita con Anita, su niña, bastante enferma; aún después de esos años estabas dolido, te dolió su alegría, te dolió su pasividad, te dolió ver la comodidad que le dio ese hombre, te dolió su mala decisión, y te dolió aún más el sentir aún que hubieras muerto por verla feliz a tu lado y jamás las hubieras abandonado y a esa niña , esa niña que hubieras querido que fuera tuya.
Y tu de seguro recuerdas a Olga, mi Olguita; esa mujer por la que pasé tantos años envuelto en el más dulce y adictivo amor, cuan paciente era cuando nos emborrachábamos cantando abrazados hasta la madrugada, como les decía a los niños desde la puerta de su cuarto “shhh, no hagas buya cariñito, tu papá se va a despertar”, cuando los niños caminaban en las mañanas, en la danza ritual y feliz para ir al colegio, con sus pasitos rápidos; y tu y yo, teníamos que lavarnos las caras para irnos a trabajar; recuerdo que Olguita, nos despedía siempre dulce, siempre sonriente al decirte “cuídese compadrito, que Dios me lo guarde”, pero al regresar por la noche a casa, me esperaba hecha una fiera, por habérmela pegado y no ayudarla a alistar los niños para ir al colegio, ¡que bella mujer era esa! Y cuanto me perdonó, luchadora la negra, luchadora hasta el último día; recuerdo el día en que esa maldita enfermedad me quitó a mi negrita, verla tan frágil sin su hermosa cabellera marrón, diciéndome que cuide bien a sus hijos, que los entienda, que son bien traviesos y jodidos, pero que les tenga paciencia ya que nos es fácil quedarse sin mamá y que nunca los deje de querer, me lo decía como si me pidiera un favor la pobre, como quería mi negra a los chibolos, me decía que ella los extrañará mucho que desde donde esté cuidará de ellos y de mí; que siempre fui el amor de su vida, y entre tanto bla bla bla, se quedó quietita, muda… y sus ojitos se cerraron, y supe que ya no estaba conmigo. Cuan perdido me sentí sin ella, cuando me costó acostumbrarme a ver solo por mis hijos, peinar todas las mañanas para ir al colegio a Claudita, peinarla bien aunque no me podía comparar a Olguita que dejaba bien chinita a la bebe con las colas de caballo que le hacía en la cabeza, intenté hacer lo mejor que pude, y tu estuviste conmigo en algunos momentos, hasta para ir al mercado a hacer las compras porque yo era bien bruto, y nos matábamos de la risa cuando alguien pensaba que éramos maricones, entonces tú me decías que es que esos imbéciles no sabían que era, que un hombre crie a sus hijos solo.
Cuantas cosas hemos vivido juntos, la bancarrota y yo quedándome hasta tarde para ayudarte a ordenar los papeles de tu empresa, contando los últimos centavos para regresar a casa y volviendo al día siguiente a trabajar contigo con mi táper de comida en el brazo y uno para ti, porque estábamos misios, y porque tú no sabes cocinar, tus gracias infinitas con una sonrisa de oreja a oreja, y tus visitas a la casa cada navidad, donde eras el tío más querido, y el alma de la fiesta, con tus historias interminables, que a mí francamente me causaban envidia, porque los chicos se quedaban prendidos de ti y a mí ni caso me hacían, creo que tú hubieras sido mejor padre que yo.
¿Recuerdas la vez que enfermaste?, y yo iba religiosamente todos los días al hospital en la tarde para sacarte en tu silla de ruedas a tomar el sol; “Ya me quiero morir Fernando, estoy cansado de esta vida de mierda”, y yo hacía como que no te había escuchado, y te contaba la última travesura de mis chibolos.
Ahora me tocó a mí, Ramiro; ahora me tocó a mí, estar solo en esta silla del asilo, donde siento que en cada suspiro se me va la vida, y que estoy cada vez más cerca de reunirme con mi cholita, no se porqué no vienes a verme, quizás mis cartas no te llegan, quizás has cambiado de dirección, quizá te mudaste viejo, o quizás y peor aún tú también estás enfermo, yo no quiero pensar que te olvidaste de mí.
Espero verte pronto, me parece viejo que ya no tengo mucho tiempo.

Te estima, tu amigo Fernando.

-La última carta de Fernando hacia Ramiro, su amigo de toda la vida, curioso es saber querido lector, que de alguna manera ambos se encontraban juntos en el mismo asilo, ambos muy cambiados físicamente por los años detalle que no les permitiría reconocerse, Ramiro con un Alzheimer ya muy avanzado, no recordaría ya nada de lo sucedido con su amigo de antaño.


jueves, 26 de septiembre de 2019

Como ella

Y la veo a ella.
Aunque no conozca a detalle sus caprichos, o que la pone triste a las 3:00 am.
He visto a muchas mujeres, las he visto reír, las he visto caminar, escribir, las he visto emocionarse y llorar, y también irse, las he visto irse sin voltear atrás, las he visto hacer el amor, odiar y rogar, lo hacen bien, lo hacen todo bien, lo hacen sin alma.
Y es que nadie es como ella, nada es como esa emoción que proyecta en mí, cuando se que está aquí a mi lado respira y siento la sangre tibia transcurrir por sus venas, nadie es como ella quien me habla a las 3 de la mañana, preguntándome si estoy allí, colándose entre mis pesadillas para decirme que ama, y tendrías que ver cómo me mira con pasión cuando la hago mía, para saber porqué la prefiero a ella, que me extiende sus madrugadas frías, para explicarme en su lenguaje particular que me desea, para luego reír y ser la más dulce de las niñas.
Y aunque aveces nos hallamos desconocidos y lejanos, nadie se siente como ella, que reclama, que calla y que se ausenta, teme y rehuye, pero siempre encuentra la manera de volver a mí, y yo de retenerla un segundo más para hacer de ese segundo un fragmento de felicidad compartida e infinita.
Y cuando camina sola por alguna vereda, y yo deseo ser el viento que la persigue para colarse como un cuchillo en sus pensamientos.
¡Sí! Cuando camina desconocida e ingenua, y se absorbe en la nostalgia, se abriga con mis recuerdos, mientras yo lejano, dejo que un beso no dado perturbe su calma para hacerle recordar que la quiero.
Quizás yo esté loco, quizás ella es una más, quizás estemos caminando juntos al abismo, quizás no sea la mujer perfecta ni yo soy un príncipe de sueños.
Pero que más da, si siento que su vida me pertenece y yo solo quiero tomar la de ella.

domingo, 8 de septiembre de 2019

Noche de ronda


Dormido en mi regazo te recito un mantra, no despiertes.
Al levantarte te sentirás mejor, y podrás ver con mayor claridad las cosas, al tomar el cóctel de sangre que preparé y hábilmente mezclo a gotas en la bebida de las mañanas.
Hoy hay luna llena, me vestiré de tono seductor y llenaré nuestra habitación de velas rojas y negras, ritualizaré nuestro lecho, Freya estará de mi lado.
No te muevas cariño, la parálisis durará un par de horas más, ¿ahora puedes ver todo con claridad cierto? Nunca debiste subestimarme, no debiste pensar que soy frágil o que estoy loca, tranquilo te necesito consciente mientras absorbo todo rastro de tu sangre, mi escencia está en tu cuerpo ahora, serás complemente mío, y cuando todo haya terminado tú renacerás esta noche y la recordarás como tu más intensa sesión de placer, yo habré obtenido un fragmento de tu alma en mi vientre, un intercambio justo creo, te devolveré la vida y te me darás la tuya y la suya a cambio.

"Un suspiro de eternidad devuelve el rojo cálido a tus labios al recitar el último verso del conjuro, me miras con asombro, tu sangre y mi sangre se deslizan en delicados hilos por tu pecho, estoy encima tuyo y me agachó para besar tus labios y agradecer que todo salió como esperaba"

jueves, 5 de septiembre de 2019

Mi niño

Mi niño me entrega su alma...
Y yo la atesoro entre mis manos, él no sabe lo que mi muerte trama, me habla de sus latidos, de paraísos inciertos, de árboles frutales y flores, yo solo lo observo y pienso, que hoy se ve más guapo que ayer, que esa palabra no debería de usarla tanto, que me gusta su sonrisa de medio lado, y que adoro tenerlo desnudo en la cama, estrechándome contra su pecho, es quizás mi forma de amarlo, lo sabe, no teme... eso creo.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Nuestro castigo


Mi amor caigo, entre cenizas
Entre los escombros de mi propio ser y no hago otra cosa más que mirar a la gente bien transitar mudos e indiferentes por las calles.
Y mi voz no tiene sentido, el grito desgarrador de mi alma no se oye, estamos enfermos seguro, y en la agonía sostengo tu cara en mis manos, veo tus ojos brillar, me regalas un día más de vida.
No estamos hechos para amar, me dicen aquellas caras desconocidas de la gente bien que nos miran con repudio, sometiéndote al juicio de valor más hipócrita del mundo.
Estamos locos, confundidos, nos vamos a destruir, tú acabarás con mi poca cordura y yo acabaré con tus ganas de vivir, y aquella gente se frota las manos y se relame los labios, esperando la derrota, el abuso, el dolor, la desesperación, la sangre, la perdida, el niño muerto, el amante ausente, la vida marchita de desprecio continuo, la mentira como poesía, y el reloj contra nosotros  esperando subir al cadalso y ser castigados por nuestros delitos, mi impulsividad y tu secretismo, y qué les importa si yo no he sido de nadie y tú eres mío desde que naciste, y que les importa si me han juzgado siempre en lo negativo, mientras me abrazaban con las mentiras llenas de vanidad con las que me han mimado, encerrada en una jaula con ilusión de libertad, como un animal peligroso enjaulado que de vez en vez golpean para calmar su ira, maldito animal mimado, ahora estoy libre bajo la nieve, te he encontrado en el camino más incierto, es verdad que caminamos juntos, es verdad que lames mis heridas, es verdad que buscamos alguna vez un lugar cálido para pasar la noche, y aunque ellos nos odien estamos juntos, para amarnos y destruirnos, para mentirnos, para ser la derrota, el dolor, la desesperación, la sangre, la perdida, el fruto muerto, el amante ausente, la vida marchita, el desprecio continuo, la mentira como poesía, y el reloj, el reloj maldito, que acorta las horas en donde la pureza viene desde tus labios y fuerzo mi alma partida a sentir, tu no mereces esto, pero dices que encuentras en mi una ilusión cierta, me lo dices mientras pierdo mis últimos segundos de lucidez entre tus brazos, para entregarme completamente, quedemos un rato más ... Nosotros no somos los buenos de este cuento, no tenemos que llegar temprano a casa, toma otra vaso más de whisky, nunca me había divertido tanto, invítame uno de tus cigarrillos, bésame el cuello que nadie está mirando, si tenemos solo está noche de felicidad, agradezco que sea contigo.
Mañana ellos esperan que vuelva con la cola entre las patas a pedir perdón, y entrar a mi jaula, castigada seguramente, pero ya estaremos lejos para entonces, o ya estaré muerta.

lunes, 22 de julio de 2019

Noche en blanco

Desde mí, y desde las soledades infinitas, esas que se arremolinan en los pliegues de una sábana desconocida donde no hallo mi cuerpo, donde manos bailan en busca placer, quisiera estar en casa, durmiendo en tu pecho seguro, entre tus abrazos infinitos que prometen paraísos inalcanzables al estrechar tu piel con la mía, y esos dos ojos que se pierden en el abismo crispado del amor, donde noche a noche suicidamos nuestras almas para renacer juntos y reincorporarnos a la vida.

martes, 9 de julio de 2019

VUELVO - la medio muerta.

-Hey! 
-Que bueno volver a verte, y por aquí!
(Caminaba yo por medio de Quilca intentando buscar un quiosco para comprar una par de cigarros sueltos con algunas monedas que me sobraban, "es que yo fumo pero no mucho")
-Sí, espera un rato, no te apures, hace tanto quise decirte algunas cosas, pero me enteré que no querías saber más de mí, que cambiaste de teléfono, de casa, de ciudad, que te mudaste de planeta.
(Recordando con especial amargura, todas aquellas veces que quisiste irte)
-No tienes que responder nada, solo quédate y camina a mi lado hasta llegar a encontrar un baño, o el libro viejo que he venido a buscar aquí, lo que encontremos primero.
(Una desordenada estrofa de Almost blue, da vueltas por mi cabeza, como si fuera el sonido torturador de un tenedor frotándose en un plato de losa)
-Sé que no quieres estar aquí, pero créeme que es importante escucharlo.
---Comienza el imperante discurso---
-Ya se que no te he buscado, en todo este tiempo, ya se que el tuyo fue un amor verdadero, que grabamos tantas cosas perdurables en todas las calles que recorrimos juntos.
(Y me comienzo a agachar como si por arte de estas palabras me hiciera más pequeña, siento el frío recorrer mis piernas, y mis manos, como si algún ser gélido hubiera decidido tocarme; y siento a la vez el calor del deseo de revivir mis sentimientos para tí).
-Como por ejemplo, esa vereda contiene un recuerdo, ese cine también, esa banca del parque de más allá guarda recuerdos innumerables, mis manos los guardan, mi brazos también, MI INERTE SENTIDO DE LA RAZÓN TAMBIÉN, MIS FOTOS MENTALES DE NUESTROS VIAJES TAMBIÉN, MIS DESEOS INTACTOS PERO PERECEDEROS TAMBIÉN, Y TODO SE JUNTA EN ESTA MALDITA MEZCLA QUE ES MI SER. 
(Mis ojos, se han llenado de lágrimas pero mi corazón no se siente afligido, mi sub consciente que suele ser bastante severo conmigo, lanza una pequeña carcajada, apenas percibible y siento verguenza y empiezo a temblar)
---Berrinche de niña malcriada---
(Todo ha transformado su forma, ya no siento más frío, la calle ya no es gris, ahora tiene sucios tonos amarillos, y se percibe el olor de algún café recién pasado proveniente de cualquier cafetería cercana, la batería de mi celular está a la mitad, por cierto...)
-He decidido volver, estoy muerta, pero quiero seguir muerta contigo, renuncio a todo, a mí principalmente, y a esta manía sublime mía de buscar sentirme viva, sé bien y sé de sobra que a tu lado la ternura muerta en mí renacerá como un botón de rosa tímido en primavera (por dios que cursi sonó eso), sé también que podré abrazarte y olvidar lo que he sido, lo que soy y lo que seré, pues en tí, convergen mis amores y mis miedos, mis pasiones y mis disgustos.
(Sigues callando, y sabes que el silencio me desespera, las calles ya no son percibibles, mi cuerpo tampoco lo es, voy creyendo lo que digo, realmente estoy muerta o ¿siempre lo he estado?)
-Voy a tirar todo a la mierda de nuevo, como hago siempre, sabes que soy tan inmadura, tan inestable, tan egoísta, tan oscura, tan vulnerable, sabes que el equilibrio mental en mí no existe, y por otro lado yo sé de tí, que soy de tí, y que no me entiendes.
-Mamá te extraña, más de lo que yo te extraño supongo, te extraña la vecina regalona, te extraña mi amigo del trabajo, de ese trabajo que mandé a la mierda (como todas las cosas en mi vida), te extraña mi viejo y su nostalgia infinita, te extraña mi gato, la tortuga; y te extraño yo también, extraño tu andar, tu ausencia, lo reprimidos que nos sentíamos (aunque en mi mente esas escenas se dibujen mejor de lo que en realidad eran), extraño sobre todo mis cálculos trasnochado y ansiosos por re-componer nuestro amor, a las 3 de la mañana, el teclear constante, las lagrimas inundando mi cara, mis rodillas en el pecho, la tristeza inundando todo mi cuerpo la explosión de ira que terminaba en un "me voy", pero extraño también el abrazo tranquilizador y la siempre permanente mirada dulce que me decía que todo iba a estar bien, siempre lo creímos así, que mal nos hacíamos.
-Como sea, no quiero verte más lejano, por ello he decidido volver, quiero prenderte a mi vida denuevo, no soltarte, hasta que estemos físicamente muertos, y reclamarnos eternamente esa infelicidad mezquina que acabó con todo.
-Quiero que tu madre me quiera como a una hija, quiero ver a tu padre de nuevo, quiero lograr romper la barrera fría de tu hermano y frotarle la cabeza como si de un niño se tratara, preparar algo para su cumpleaños, escucharte hablar de todas las cosas que dominas y conocer, pues es allí donde más enamorada me sentía, quiero que te preocupes de nuevo por cuando terminaré de cantar para que inmediatamente cantes tú, que mires por la ventana del carro mientras piensas que alardeo, quiero volverte a dormir en mis brazos mientras te canto en una fecha especial nuestra (de la cual yo no me acordé) y sentirme triste por pensar que te estoy aburriendo de nuevo.
-Pienso renunciar a todos los placeres del mundo, sí a todos, aunque eso me haga libre, libre como me amaste, como el recuerdo mío que congelaste todos estos años, pienso liberarme de ella, solo para volver, es que la distancia me aterra, me paraliza, me sumerge en una mar de posibilidades todas borrosas y atemorizantes, donde tu siempre estás al otro lado del continente, aprendiendo sobre lo malas que son las mujeres inestables, y como siempre debes elegir "el mejor producto que ofrece el mercado", esa hembra domesticada, de valores morales tatuados en la espalda, esa musa de piel lozana, que se sonroje cuando le cantes al oído una canción, esa dulce y auténtica mujer que pueda dejar de verte mientras te vas para ella irse también y separarse de tí, hasta una nueva oportunidad, que su mundo no sea el tuyo, ella tendrá uno propio llena de elementos ordenados y cosas curiosas, llena DE TANTA MIERDA PERFECTA, QUE YO NO PUEDO DAR, PERO EMPEÑARÉ MI VIDA POR TENER.
(O quizás solo seré una solitaria errante, eso me gustaría más, como antes de tí, como antes de todo)
-Ya no me importa tampoco si tu no sientes, quiero volver ¿entiendes?, no me importa si estamos muertos ambos, si nos desplazamos por inercia, si a partir de hoy todo lo que veamos del otro sean sombras y figuras espectrales de un pasado más o menos bueno, solo quiero conservarte y hacer como si nada hubiera pasado.
--SOLO TENÍAS QUE SER TU MISMA-- (Resuena en mi cabeza, desplazando la repetitiva estrofa de la melodía de Chet)
-Sí, yo no fui yo misma, yo temía, yo me enredé, estuve en cansados procesos para liberar mi alma presa, y poder entregarte mi ser, así de brillante como lo querías, así de libre.
(Me muerdo los labios mientras digo esto, sé que es mentira, sé que fui yo hasta el último, sé que fui totalmente yo cuando me fuí, y sé que formaste un ideal de mí, que juntaste partes, que las parchaste y me dibujaste una sonrisa falsa).
-Pero quizás no lo entendí bien, "solo tenías que ser tu misma", quizás implica haber mandado a la mierda mis inseguridades, antes de tirártelas en la cara, eso implica habernos dejado mucho antes, no se si puedas... entenderlo.
(Yo recuerdo que todo mi entorno es inseguro, y nuestro amor también lo era para mí, desde el bar con olor a café recién pasado escucho el "Bésame mucho" tan espacial de Zoé, y solo quiero sentir calor de nuevo).
(Entonces tomo tu mano que sin hacer ningún movimiento se acopla a la mía)
-Voy a volver a ser el 1 2 3 en el compás repetitivo del vals, voy a asesinar a mis demonios y limpiaré todo rastro de locura de mi mente, retendré todos estos sentimientos explosivos que envuelven mi espíritu en ganas de correr y dispararme en la sien para sentir y... voy, voy a poner todos mis cadáveres a tus pies, como ofrenda, para que sepas cuanto te quiero, cuanto vales para mí, y que soy capaz de asesinar en mí misma, para poder caminar a tu lado y poder darte un beso.
(No puedo evitar ver que la gente me observa, saco con dificultad el celular de mi bolsillo, y veo que ya no tengo casi batería, para variar no registra ninguna llamada más que nombres sin importancia, los cigarros que compré ya se acabaron todos y solo tengo el sabor amargo del tabaco en la saliva).

Debes dejar de hablar sola Lucía, sobre todo en voz alta, deja de pretender que tienes a alguien al lado escuchándote, mover las manos y hacer gestos mientras te empeñas en que tu irreal compañero te comprenda, se ve feo, se ve mal, te ves como una tonta, una loca patética que intenta dibujar en el aire con sentimientos que no importan.

lunes, 8 de julio de 2019

1

La realidad...
Es distinta a la que percibo,
Al sueño trasnochado que anhelo,
A lo que podría alcanzar algún día.
Acaricié el manto suave del suspiro de la noche, interné mi alma a lo largo del barranco,
Vi con claridad....... Como te desprendías de mi, espiritual mortalidad. Aferre en tus manos mi quijada y sentí correr por mi pecho hilos de sangre que poco a poco van inundando mi ser en su tibieza tranquilizadora.
Y tú mi dulce dama con oz, copié tu sutil olor y lo introduje en mi forma, canté a tu lado un suave "adiós", y me reincorporé nuevamente para tornarme frío y gris....


SinVoluntad

jueves, 20 de junio de 2019

Milonga

Y sí, matábamos el tiempo hombro a hombro, tu colgado de mi pena, bailamos esta milonga atravesando oscuros pasillos de incertidumbre, y vamos juntos dos desconocidos ausentes ensimismados en los tenues destellos de las estrellas en esta noche fría.
Me ha tocado bailar esta pieza de tango contigo, yo te miro con ojos llenos de pasado, con la mirada ida de pensar mil maneras de suicidarme de esta pena mía arrastrada por tantas lunas; me miras con esa tu mirada tan altiva, como si me conocieras desde siempre y no te importara que estoy destrozada por dentro,"¿ya ves? eres un niño malo" te susurro al oído y me gusta sentir como se dibuja una mueca burlona en tu rostro, y es que yo se que pretendes vivir últimos suspiros que quedan de mi alma; y esta soledad abrumadora, que distancia mi cariño de tu pecho frío, ha dado sonido a las  notas de este tango, yo te tomo del brazo como si de tí dependiera mi vida.
El ritmo ha cambiado y tus manos se deslizan por mi espalda, siento la pasión de tu mirada adormeciendo en rojos y violetas todo el ambiente cuyo aroma se ha vuelto dulzón y plagado de sensaciones cálidas, siento mís ojos cerrarse y aproximarse un beso, que me demuestra entre su húmedo lenguaje, que la pasión es un ingrediente importante ahora, me desprendo de tí, avergonzada de ser parte de tan sublime infamia, a tí parece no importarte, y me sigues llevando, llevando del brazo a tu cadencia, llevando con los ojos hacia tu universo, llevando por los pasillos oscuros que tu y yo conocemos hasta el hartazgo, y yo me dejo llevar, me dejo llevar porque tu tacto me ha seducido, porque tu voz forma en mí un letargo hipnotizante, que me obliga a ser una pieza más de este juego; a lo lejos escucho el grito desalmado de un bandoneón agonizante, que me sumerge cada vez más en tí, para encontrarte por encima de toda racionalidad amorosa, a mi lado eres un humano más, un simple bailarín de esta simple y sucia pista baile, "se que has vivido tantas cosas cariño", ahora la melodía se torna dulce, y acaricio tu rostro deslizando mis dedos sobre tus labios, como si de la más enamorada de las frágiles musas se tratara, te correspondo en un beso dulce y sagrado, reafirmando la entrega total de  parte de mi alma que se fue a tí desde que te ví por la lejana y prohibida senda que es tu vida, te ví asomando el alma por la ventana apersianada de tus ojos que cuando se cierran encienden una luz perdida en mi alma, entiendo entonces lo que siento al besarte, "que eres como un niño frágil, esperando por ser amado", te lo susurro al oído y me vuelves el rostro con un gesto de alegría incómoda y pautada, dibujas una sonrisa infantil en los labios; y pasamos al siguiente compás que explota en el crescendo de una espectacular muerte anunciada, nos ha terminado de seducir la idea de terminar esta pieza juntos, los dos estamos entregados a este pequeño instante, mezclados y perdidos en el orgasmo más escandaloso, te tomo del hombro, mis piernas abrazan tus muslos, te siento tan cerca a mí, fundido y la muerte bendita es un pensamiento exquisito que fecunda mis pasiones mas oscuras.
Cierro los ojos, y todo ha vuelto a la normalidad, las luces están encendidas, tu me haces una reverencia sutíl y te alejas, esperamos nuevos compañeros en esta sala infinita de incertidumbre plena, tu aparentas estar seguro, de a quién elegir en el siguiente acto, la divisas a los lejos y encuentras que en ella todo es adorable y te hechiza, te mira y te extiende su brazo elevando una ceja y sonriendo altanera, se ven adorables juntos.
Astor a cogido el bandoneón denuevo, frunce el ceño, y en un alargue de brazos magistral, el bandoneón vuelve a atormentar con su dulzura mis oídos, alguien viene a mí y me toca el hombro, no lo conozco, volteo y me sonríe, lo siento aproximarse a mis oídos, su calor me molesta, murmura una pregunta seguro de sí mismo; ¿bailámos?.
Entonces sé, que todo ha vuelto al principio.