miércoles, 17 de septiembre de 2014

Amor Amarillo.

Estabas en mi sueño.
Tu con tus aires de importante. 

Con el esbozo de tu agraciada madurez en la cara
tu cara del color de la madrugada blanca
Tan fría como tus palabras, que me hacen pensar
¿Que encierras bajo esos entredichos? 
Quizá, el alma cálida y desconocida que habita dentro de ti, como un majestuoso dragón que duerme plácido y amaestrado, cabeza baja, mirada en alto.

Sería redundante para mí, decirte que me gustas, no quiero otro fractal en mi vida.
A lo lejos, tu silencio se hace poesía, y puedo pensar que me piensas cuando te veo y me miras, saludas y te ausentas, tu rastro me sabe a aquel amor desconocido, que atesora ese yo que refleja mi espejo cansado cada mañana.

Me atrevería otras tantas veces a cruzar ese puente onírico, y visitarte
Para encontrarte dormido y diferente, indefenso y tan tú.
Tan aire, tan simple, tan solo.

No me culpes, si dormido me cuelo entre tus brazos,
Para robarte en un exhalo, lo que creías seguro y cierto.


Eres espacio y tiempo, donde las palabras son infinitas duraderas,ciertas.
Nada duele, nada temo, nada espero, nada pido, mi alma descansa en un suspiro intenso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario