jueves, 20 de junio de 2019

Milonga

Y sí, matábamos el tiempo hombro a hombro, tu colgado de mi pena, bailamos esta milonga atravesando oscuros pasillos de incertidumbre, y vamos juntos dos desconocidos ausentes ensimismados en los tenues destellos de las estrellas en esta noche fría.
Me ha tocado bailar esta pieza de tango contigo, yo te miro con ojos llenos de pasado, con la mirada ida de pensar mil maneras de suicidarme de esta pena mía arrastrada por tantas lunas; me miras con esa tu mirada tan altiva, como si me conocieras desde siempre y no te importara que estoy destrozada por dentro,"¿ya ves? eres un niño malo" te susurro al oído y me gusta sentir como se dibuja una mueca burlona en tu rostro, y es que yo se que pretendes vivir últimos suspiros que quedan de mi alma; y esta soledad abrumadora, que distancia mi cariño de tu pecho frío, ha dado sonido a las  notas de este tango, yo te tomo del brazo como si de tí dependiera mi vida.
El ritmo ha cambiado y tus manos se deslizan por mi espalda, siento la pasión de tu mirada adormeciendo en rojos y violetas todo el ambiente cuyo aroma se ha vuelto dulzón y plagado de sensaciones cálidas, siento mís ojos cerrarse y aproximarse un beso, que me demuestra entre su húmedo lenguaje, que la pasión es un ingrediente importante ahora, me desprendo de tí, avergonzada de ser parte de tan sublime infamia, a tí parece no importarte, y me sigues llevando, llevando del brazo a tu cadencia, llevando con los ojos hacia tu universo, llevando por los pasillos oscuros que tu y yo conocemos hasta el hartazgo, y yo me dejo llevar, me dejo llevar porque tu tacto me ha seducido, porque tu voz forma en mí un letargo hipnotizante, que me obliga a ser una pieza más de este juego; a lo lejos escucho el grito desalmado de un bandoneón agonizante, que me sumerge cada vez más en tí, para encontrarte por encima de toda racionalidad amorosa, a mi lado eres un humano más, un simple bailarín de esta simple y sucia pista baile, "se que has vivido tantas cosas cariño", ahora la melodía se torna dulce, y acaricio tu rostro deslizando mis dedos sobre tus labios, como si de la más enamorada de las frágiles musas se tratara, te correspondo en un beso dulce y sagrado, reafirmando la entrega total de  parte de mi alma que se fue a tí desde que te ví por la lejana y prohibida senda que es tu vida, te ví asomando el alma por la ventana apersianada de tus ojos que cuando se cierran encienden una luz perdida en mi alma, entiendo entonces lo que siento al besarte, "que eres como un niño frágil, esperando por ser amado", te lo susurro al oído y me vuelves el rostro con un gesto de alegría incómoda y pautada, dibujas una sonrisa infantil en los labios; y pasamos al siguiente compás que explota en el crescendo de una espectacular muerte anunciada, nos ha terminado de seducir la idea de terminar esta pieza juntos, los dos estamos entregados a este pequeño instante, mezclados y perdidos en el orgasmo más escandaloso, te tomo del hombro, mis piernas abrazan tus muslos, te siento tan cerca a mí, fundido y la muerte bendita es un pensamiento exquisito que fecunda mis pasiones mas oscuras.
Cierro los ojos, y todo ha vuelto a la normalidad, las luces están encendidas, tu me haces una reverencia sutíl y te alejas, esperamos nuevos compañeros en esta sala infinita de incertidumbre plena, tu aparentas estar seguro, de a quién elegir en el siguiente acto, la divisas a los lejos y encuentras que en ella todo es adorable y te hechiza, te mira y te extiende su brazo elevando una ceja y sonriendo altanera, se ven adorables juntos.
Astor a cogido el bandoneón denuevo, frunce el ceño, y en un alargue de brazos magistral, el bandoneón vuelve a atormentar con su dulzura mis oídos, alguien viene a mí y me toca el hombro, no lo conozco, volteo y me sonríe, lo siento aproximarse a mis oídos, su calor me molesta, murmura una pregunta seguro de sí mismo; ¿bailámos?.
Entonces sé, que todo ha vuelto al principio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario